El Espíritu Santo, como guía divino, es el consuelo y la inspiración que muchos buscan al final del día. Dedicar unos minutos antes de dormir para rezar puede traer calma, esperanza y protección ...
Elevar una oración a ciertas horas, varias veces al día, es una tradición de origen judío: los Salmos se rezaban a lo largo del día. Jesucristo, ya en la Cruz, elevó la oración del Salmo 22: “Dios mío ...